Cuando se trata de certificar el dominio del inglés, dos nombres dominan la conversación: TOEFL e IELTS. Ambas pruebas son reconocidas a nivel mundial y utilizadas por universidades, empleadores y entidades de inmigración. Sin embargo, elegir entre ellas no es tarea fácil. Cada examen tiene sus particularidades y se adapta mejor a ciertos perfiles. ¡Descubre cuál es el ideal para ti!

Diferencias clave entre TOEFL e IELTS

Aunque ambos exámenes evalúan las habilidades de lectura, escritura, audición y expresión oral, sus formatos y metodologías varían considerablemente.

Formato y estructura

El TOEFL, desarrollado por ETS, se realiza mayoritariamente en formato online (TOEFL iBT). La prueba dura aproximadamente 3 horas y está diseñada para evaluar inglés académico. Se compone de:

  • Reading: Preguntas de comprensión basadas en textos académicos.
  • Listening: Evaluación a partir de conferencias y conversaciones universitarias.
  • Speaking: Respuestas grabadas en base a situaciones académicas.
  • Writing: Ensayos argumentativos sobre temas académicos.

Por otro lado, el IELTS, desarrollado por Cambridge, British Council e IDP, se ofrece en dos versiones: Academic y General Training. La versión académica es similar al TOEFL, mientras que la general se enfoca en contextos sociales y laborales. Sus secciones incluyen:

  • Reading: Comprensión de textos, tanto académicos como generales.
  • Listening: Evaluación a partir de conversaciones y monólogos.
  • Speaking: Entrevista cara a cara con un examinador.
  • Writing: Ensayos y descripciones gráficas en inglés formal.

Estilo de evaluación

El TOEFL está basado en preguntas de opción múltiple y respuestas grabadas, lo que puede resultar más cómodo para quienes prefieren no interactuar con un evaluador en vivo. En cambio, el IELTS es más conversacional, ya que el examen oral se realiza con una persona real, permitiendo mayor espontaneidad.

Puntuación y validez

  • TOEFL: Puntaje total de 0 a 120, con 30 puntos por cada sección.
  • IELTS: Puntaje de 0 a 9 en cada habilidad, con un promedio final.

Ambos exámenes tienen una validez de dos años, por lo que es fundamental planificar bien el momento de presentarlos.

¿Cuál examen es mejor para ti?

Para estudios en el extranjero

Si tu objetivo es estudiar en una universidad en Estados Unidos o Canadá, el TOEFL suele ser la mejor opción, ya que la mayoría de las universidades de estos países lo requieren. Sin embargo, si planeas estudiar en Europa, Australia o el Reino Unido, el IELTS es generalmente más aceptado.

Para procesos de inmigración

Si buscas emigrar a países como Australia, Reino Unido o Canadá, el IELTS General Training es el más solicitado. En cambio, el TOEFL no suele ser una opción frecuente para propósitos migratorios.

Para oportunidades laborales

Ambos exámenes pueden ser requeridos en ciertos empleos, pero el IELTS tiene una ventaja en sectores como la salud, la educación y el turismo, donde la comunicación oral juega un papel fundamental. Además, algunas empresas prefieren el IELTS debido a su enfoque en situaciones prácticas y cotidianas del mundo laboral.

¿Cuál examen es más fácil?

La dificultad del TOEFL o IELTS depende de las fortalezas de cada persona:

  • Si te sientes cómodo escribiendo en inglés académico y prefieres respuestas estructuradas, el TOEFL puede ser más conveniente.
  • Si tienes mejor desempeño en conversaciones espontáneas y en interacciones directas, el IELTS podría ser más sencillo.

Consejos para prepararte para el TOEFL o IELTS

Independientemente del examen que elijas, una preparación adecuada es clave para obtener una buena puntuación. Aquí algunos consejos:

  • Practica con exámenes de prueba: Familiarizarte con el formato de cada prueba te ayudará a gestionar mejor el tiempo y reducir la ansiedad.
  • Mejora tu comprensión auditiva: Escucha podcasts, conferencias y conversaciones en inglés para entrenar tu oído.
  • Escribe ensayos regularmente: Tanto el TOEFL como el IELTS requieren habilidades de escritura sólidas, por lo que practicar con diferentes temas te ayudará a mejorar.
  • Refuerza tu pronunciación y fluidez: Practica hablar en inglés en voz alta y, si es posible, con hablantes nativos o profesores especializados.
  • Toma un curso de preparación: Existen numerosos cursos online y presenciales diseñados específicamente para estos exámenes.

Conclusión

No hay una respuesta universal sobre cuál es mejor, IELTS o TOEFL. La decisión dependerá de tus necesidades académicas, profesionales y migratorias. Investigar los requisitos de la institución o país donde planeas estudiar o trabajar es clave. Además, practicar con pruebas de simulación te ayudará a identificar cuál se adapta mejor a tu estilo de aprendizaje. También es recomendable evaluar el costo y la disponibilidad del examen en tu región, ya que esto puede influir en tu decisión.

En definitiva, la mejor elección es aquella que te brinde mayores oportunidades y se alinee con tu perfil. ¡Elige sabiamente y prepárate para alcanzar tu meta!

IELTS ¿Cómo me preparo? – Polyglot

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